Ariel Aqueveque Marín

todo en pocas palabras / Instagram: @arielaqueveque

Inmortal

La verdad de sentirse bien,
sin ahogo y sin asfixia, con el sueño de los sueños
pero este día a día encubre
tal vez con un disfraz… lo que se deprecia en la fatamorgana de la adicción.
La vida rápida, casi incierta, totalmente incierta.
En la ventana de lo desconocido, las horas tan lentas o fugaces de fuego vivo,
tan llenas de idas, vueltas y reversas.
El sueño sin sueño, sin el sueño de los sueños
las cajas, las risas, el calor.
El vacío contenido, ahogado más vacío… y de fondo olvidado.
Que se va desarmando
en silencio, fuera de la vista, inalcanzable
Las mil caras del ego intrínseco,
encadenado al destino y la suerte.
La corona en la nada,
el reino vacío.
El desprecio ante levedad, la inmunidad
la sed de anarquía.
La certeza del sin sentido
y nadie que lo pueda vencer o refutar.
No hay placer en nada de ello, está vacío
porque en el fondo no importa.
Correr la carrera perdida,
sin si quiera participar.
una piedra tiene más futuro.
Sin oxígeno, sin piedad
sin tragar un sorbo sin necesidad,
Para qué quieres tiempo
Para qué quieres el final
¿Cuál razón de cómo va a terminar?
Hasta el tiempo tiene un principio
y vuelve a comenzar
no necesitas contar hasta el final
nada es inmortal,
ya no está, desde ésta edad.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el septiembre 5, 2011 por en Poesía.
A %d blogueros les gusta esto: